Pasó una vez y una segunda vez y para la tercera aún no soy lo suficientemente sabia. ✨
Una vez más llegaba la mañana sin llevarse todos los malos momentos y la confusión hiriente que me asesinaba al dormir. Veía en el reflejo de un espejo sucio la maldita soledad amontonada en mis ojeras, una acumulación atroz de sueños abandonados en mi sonrisa inexistente, unas promesas inconclusas, el recuerdo vulgar de un grupo de personas que no permanecieron a pesar de que juraron hacerlo y los amores que creí que eran verdaderos. Así es cada mañana. Mis manos están cansadas de no poder soltar el pasado y mi mirada sigue perdida en el infierno esperando una vida diferente…
Jamás voy a olvidarme de ti. Porque pese a todo, tu me enseñaste la clase de amor que quiero recibir todos los días. Y eso, junto a un corazón tan noble y puro, nunca te lo sacas del alma…